martes 24 de noviembre de 2009

El último mes?


Más de un mes pasó entre la última entrada y ésta. Pero nada malo sucedió... simplemente, una enorme necesidad de estar "para adentro", y de vivir este momento "en silencio".

Estoy bien. Estamos bien! Bautista ya pesa más de 2.500 kg, y el médico insiste en que la fecha de parto será el 24 de Diciembre. Flor de regalo de Navidad! Ya está para abajo y pega unas patadas hermosas que voy a extrañar.

Qué tonto ésto de pensar en que se extrañará la panza. Digo, se va la panza y llegará el regalo más lindo de la vida: tener a tu hijo en tus brazos. Sin embargo creo que el sentimiento de ¿nostalgia? debe ser natural...

Desde ayer ya estoy en casa disfrutando de mi licencia. Fueron días tan complejos de trabajo los de este último tiempo, que realmente ya necesitaba parar. Ahora, a descansar la cabeza.

Mientras, continuamos con los preparativos en la casa nueva. Intentamos correr a ver si llegamos a mudarnos antes de que el ingrato éste (a quien sigo sin perdonarle que me deje sin el lechón de Nochebuena!) se decida a salir. Ya le compramos su cuna, y hoy definí los colores de su cuarto nuevo.

Es un momento de mucho cambio... quizá también por eso necesité este silencio. Cambio lindo, sin lugar a dudas, pero cambio al fin.

Hoy, a un mes de tenerlo entre nosotros, retomo el contacto con los que estén del otro lado para compartir la última etapa de la panza. Una etapa que realmente fue un placer transitar y que da pena que termine, pero está por terminar! Parece mentira, no? Al menos a mí se me pasó volando...
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PD: En la imagen, Bautista con 2,509 kg en la ecografía de la semana 35, el 17 de Noviembre pasado.

jueves 8 de octubre de 2009

Variadito

Che, estoy bien, eh? Digo, por ahí se preocuparon por la ausencia. Pero todo lo contrario: el nuevo horario laboral reducido me ayudó a desenchufarme, porque además de ser menos horas, me permitió ir saliéndome de la diaria y ocuparme sólo de capacitar a quien me va a reemplazar. Eso me ayudó a no darle bola a nada. Después llego a casa, almuerzo, y duermo toda la tarde como morsa!

Otro tema: empecé el curso de pre-parto. Son cuatro clases, y somos tres parejas. Gracias a Dios sólo tres parejas... porque la sarta de huevadas que yo escuché no tienen nombre, y si fueran más, tiro a alguna embarazada por el balcón. Todas las embarazadas somos así?! Así de pelotudas, digo... y perdón por la "sutileza", pero la cantidad de pavadas que yo escuché no tienen nombre.

Último tema: me tomo algunos días y me hago un viajecito. El último de a dos, supongo. El miércoles próximo estaré por acá, mientras tanto pido disculpas pero no creo que pueda leerlos. No tengo notebook... quizá "algún marido" que me lea por ahí se apiade y lo tenga en cuenta para el día de la madre, verdad? No sé, digo... de pronto, me parece.

Vuelvo el miércoles entonces, día en que me tocará el nuevo control. Esperemos que la jornada reducida, los masajes, los aceites aromáticos y el viaje inclusive (sumados al propio control mental que intenté hacer), hagan que el médico me encuentre mejor. Realmente no tengo ganas de que me mande a hacer reposo total...

Besos gente, y será hasta la vuelta! Cuídense todos y pasen un feliz finde largo.

viernes 25 de septiembre de 2009

Parando la moto...

Los que me leen acá, están al tanto de que en estos últimos días estuve pasando algunos problemas laborales que me tuvieron un "poquito" preocupada.

Aclarando primero (como si hiciera falta) que este hijo fue más que buscado y deseado, la realidad es que llega en un momento complicado. Incertidumbre y caos en la oficina, cambios y despidos de los que debo hacerme cargo por tener justamente 16 personas a cargo. En fin, presión tras presión. De los de arriba, de los de abajo y de los del costado...

Sumemos a eso que en casa estamos en proceso de mudanza, y eso sólo debe ser uno de los hechos más estresantes por los que puede pasar un ser humano.

El punto es que no supe ponerme el límite a tiempo, porque estoy acostumbrada a ir para adelante y aguantar. Pero como bien me dijo alguien, el límite me lo terminó poniendo Bautista, que ya tiene su personalidad bien marcada incluso antes de nacer.

El miércoles en mi último control el obstetra, al revisarme, no me encontró bien. La panza dura, el útero abajo (o arriba, o al costado, qué se yo... la verdad es que yo me asusté tanto que dejé automáticamente de escuchar). Sin que le hubiera explicado nada de mi situación laboral, con sólo tocar la panza determinó que yo era un manojo de nervios. Decir que "me retó" es demasiado fino, porque la verdad es que me recagó a pedos. Y como era previsible, me mandó a hacer reposo.

Desde ayer entonces y por tres semanas hasta nuevo control, sólo puedo trabajar cuatro horas por día, y a la tarde estar en cama. Y aclaró que si sigo así, en tres semanas no me deja trabajar más.

La verdad es que me asusté un poquito, pero bienvenido sea si el susto sirve para tomar conciencia. Porque acá el tema es tomar conciencia: no me tengo que hacer más problemas ni por una hora, ni por dos ni por cuatro. Y la llave para eso, la tengo yo.

Y como hoy directamente me tomé el día entero para tratar de ayudarme a frenar, me voy a la camita pero prometo leerlos de a poquito para ponerme al día.

Besos míos y de Poroto, que patea como un loquito como le gusta a la madre. Se nota que ya aprendió quién manda acá y ahora me hace caso y se mueve... para que yo no tenga dudas de que está ahí, firme junto al pueblo.

PD: la fecha de parto sigue siendo el 24 de Diciembre. El ingrato este me va a dejar sin comer el lechón con rusa y el vitel toné con ensalada waldorf. Cuando lo agarre, lo mato!

viernes 18 de septiembre de 2009

Miedosa, yo?

Primero empezamos con el tema de si se escucharían los latidos. Cuando se confirmó que todo estaba bien, pasamos al temor de llegar al tercer mes. En el medio, que el estudio de la NT diera bien. Ahí descarté que Bautista no era enano... temor que no entiendo de dónde salió, pero ¿acaso importa el fundamento de un miedo?

Después arrancó la histeria por no sentirlo moverse. Entonces un día empezó a patear como un marrano y ese miedo desapareció. Y llegó el miedo a que se esté moviendo mucho porque "se ahoga" (¿?).

Cuando entendí que ahí adentro no se ahogan, empecé a disfrutar como loca de sus movimientos, pero volvieron los temores cuando no se hace sentir. Y entonces pobre criatura, tiene que soportar a su madre dando saltitos para despertarlo al grito de "Bautistaaaa, estás bien?", varias veces al día.

Encima pasa como cuando te comprás un auto y de repente ves las calles pobladas de ese mismo auto: a mi alrededor, historias tristes de embarazos perdidos en estado avanzado empezaron a multiplicarse. Y supongo que a futuro llegará el miedo al parto.

Creo que este es el principio del fin. Después nacerá y empezaremos con el miedo a ver si respira de noche, que permanecerá hasta sus 18 años. Y ahí arrancará el temor a ver si vuelve sano y salvo de sus salidas.

Conclusión: una embarazada no debería tener un obstetra de cabecera. Debería tener un psicólogo a su disposición las veinticuatro horas del día. Si conocen a uno recomendable por favor, me avisan? Bautista y su padre desde ya, les estarán eternamente agradecidos.

domingo 6 de septiembre de 2009

De shopping

Bautista ya tiene su "Ferrari" y yo estoy fascinada. Ahora estoy fascinada... pero las primeras tres horas con ese nuevo artefacto en casa me sentí superada.

Superada por intentar entender los dibujos del manual que explican dónde encastrar tal o cual cosa, cómo enganchar el huevito, como estirar el cinturón de seguridad, cómo desenganchar la capota, etc.

Es increíble que alguien capaz de terminar una carrera universitaria se sienta abrumado frente a ésto, pero me pasó. Mientras, el padre miraba de reojo rezando a algún Santo para tener paciencia ante mi "dale, ayudame... esto lo tenemos que hacer juntos".

Y así terminé acostándome a la una de la mañana, satisfecha por haber aprendido cada hoja del manual y por haber dado vueltas por la casa con el cochecito armado pero vacío (de ésto al manicomio, hay un sólo paso).

Esto de la maternidad es un mundo nuevo, y tan pero tan amplio que no lo hubiera imagino nunca. No hay un pañal: hay cuatrocientos. No hay un chupete: hay quinientos ochenta.

Y como madre primeriza, quiero los quinientos ochenta chupetes. Y los quiero ya. Así que los dejo porque voy a seguir haciendo la lista de artículos a comprar, mientras el padre me mira de lejos, no sea cosa que también le pida que me acompañe al shopping...

miércoles 26 de agosto de 2009

Salto a la fama!

Hoy a la mañana nos hicieron una entrevista para la TV de la Agencia Reuters. Si no entendí mal, se va a ver en la BBC de Londres el miércoles próximo, y además en otros medios internacionales y nacionales a la brevedad.

Cuando todavía estoy intentando acostumbrarme a este nuevo rol de diva (¿?), me llaman recién del diario La Nación para ver si en un rato pueden hacernos una entrevista para que salga en el diario estos días.

Todo por Bautista, claro está. La técnica aplicada en nuestro tratamiento (ICSI con Columnas Anexinas V) es muy novedosa y evidentemente efectiva. Cada vez más gente busca información al respecto, y el Cegyr se está encargando de difundir la parte científica, pero a los periodistas les interesa tener la visión de la pareja, para ver el otro lado e indagar sobre el aspecto humano y emocional de la experiencia.

No es increíble? Hace un año ni soñaba con poder tener un hijo. Incluso hace menos meses aún transitábamos por toda una serie de complicaciones que hacían que todo se viera negro. Hoy no sólo ya "tengo" un hijo (en mi panza) sino que encima es famoso!

Será por eso que patea tanto? Será que está muy contento dando saltitos ahí adentro, o que está protestando para que negocie su cachet?

Hablando en serio, después de todo mi objetivo se cumple: difundir la historia para poder dar esperanza a quien la necesite. Ese fue el fin primero de este blog. Si ahora tengo ayudita extra, bienvenido sea... no?

Último momento! Copio link de "La Nación" de hoy. Salió en la sección de "Ciencia y Salud": http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1167304

jueves 20 de agosto de 2009

El nombre...

Qué tema este de la elección del nombre para un hijo. En general, soy práctica y segura, y difícilmente la toma de una decisión pueda generarme mucha duda: sé lo que quiero y lo que no.

Pero evidentemente es cierto eso de que los hijos te cambian la vida, y en mi caso eso ha empezado a demostrarse ahora, con la elección del nombre de Poroto.

En primer lugar uno ha tenido siempre sus nombres preferidos. Pero, llega el matrimonio y el momento de consensuar gustos. A eso se le suma que empezamos a relacionar nombres con personas que fuimos conociendo a lo largo de nuestras vidas.

Así, un "Sebastián" puede ser un clásico nombre precioso, pero si todos los "Sebastianes" que conociste eran amebas sin personalidad, vos no vas a querer que tu hijo cargue con ese nombre. Entonces arranca el descarte...

Hasta que del proceso surge uno que te cierra, que a tu marido le gusta mucho, que sentís que tiene la suficiente entidad y que suena bien y pega con el apellido. Pero aún así, no estás convencido: la idea de estar eligiendo algo de suma importancia para otro y con lo que cargará toda su vida sin poder optar, te trauma.

De todos modos vas anunciando a los tuyos muy contenta la novedad y vas viendo sus caras y gestos. Y resulta que a todos tus amigos les gusta mucho, les resulta tierno, y hasta pensaban en ese nombre de tener un hijo varón. Entonces, contenta, definís que así se llamará el tuyo definitivamente.

Basta que se lo anuncies a tu madre y te diga "es horrible", para que toda la estantería se te caiga en la cabeza. Te convencés de que no te importa, de que sos grande y que es tu hijo. Y te llama una tarde diciéndote "acá estoy, pensando nombres de varón... no debería, no?". Y no, no deberías! No ves que me traumás?

Cuánto influyen nuestras madres en las grandes decisiones de nuestras vidas, Dios mío! Cinco meses de elección en la cuerda floja porque a tu madre no le gusta el nombre de su futuro nieto...

En fin. Para todo aquel que preguntó, les comento que el nombre elegido para Poroto es Bautista. Y lo sigue siendo aún, a pesar de todo y de todos.

Espero que les guste, y si no les gusta intenten disimularlo por favor, que bastante tengo ya con mi madre y todavía no conseguí turno en el psicólogo...