miércoles 27 de enero de 2010

Se busca paciencia...


Calculo que para nadie que haya leído los comienzos de este blog hará falta aclarar que éste ha sido un hijo muy buscado. Deseado, buscado, esperado y amado desde el primer minuto. Podrido ya de los besos y abrazos que le da la madre, que le pregunta todo el tiempo si quiere ser su novio (vayan reservando turno en el psicólogo para esta criatura), le dice lo hermoso que es cada minuto y medio y todo eso.

Aún así, ayer creí que lo regalaba. Era eso o tirarlo por el balcón... y me pareció mejor la opción de regalarlo. Afortunadamente apareció una abuela que lo rescató y se lo llevó, permitiéndome dormir tres horas de siesta de corrido, cosa que hizo que me recuperara física y emocionalmente y que volviera a estar enamorada de mi hijo.

Necesito que alguien del otro lado me diga que esto es normal. Que es lógico que uno colapse cuando escucha un llanto que no para durante dos horas y ya no entiende qué hacer. Seguís religiosamente el manual: no tenés hambre, no estás cagado, te tengo a upa, no te duele la panza, y llorás igual? Ah no! El pediatra no me explicó esa parte. Sumemos al llanto el hecho de estar durmiendo dos horas por día, y bingo!

A ver si algún alma se apiada y me dice que no soy una mala madre por colapsar de tanto en tanto, ni que ningún Santo me va a castigar por ser una desagradecida después de todo lo que luchamos para que llegara Bautista.

Nobleza obliga: después del día negro de ayer, el señorito decidió anoche dormir cinco horas seguidas, y hoy se está portando de maravilla. Yo creo que ayer lo asustó mi cara de desencajada y decidió no darme trabajo. Supervivencia, que le dicen!

Adjunto foto de estos días de Poroto con su conejo Cristobalito ("Lito" para los amigos) y me despido hasta la próxima, que como sigamos así "tranquilos" será en breve, crucemos los dedos...

jueves 21 de enero de 2010

Nació!


Imagino que, a esta altura, todos imaginarán que ya nació Bautista. No sólo ya nació el príncipe de la casa, sino que hoy cumple exactamente su primer mes. Disculparán la tardanza en el aviso, pero el Sr. Arnet decidió habilitar recién hoy la conexión en la casa nueva...


No quiero sin embargo demorarme en contar las peripecias que tuve que hacer para volver a tener internet, no vale la pena. Hoy el notición es otro: el bebé más lindo del planeta (si no lo digo yo que soy la madre, quién?) llegó a este mundo el 21 de Diciembre a las 10.10 de la mañana, pesando 3.236 kg.

Se portó tan bien ese día como en el resto del embarazo, no causándole a su madre ni el más mínimo dolor. Simplemente, la rotura de la bolsa nos alertó a las 7 de la mañana de que ese sería el día. Y la ausencia de contracciones hizo que el médico decidiera hacer una cesárea. Por lo tanto, tres horas después, el cabezón asomaba sus piernitas por la panza de mamá, y con un llanto de pajarito que aún hoy conserva, nos anunciaba que estaba bien.

Hoy, un mes después, ya ha pasado los 4 kg... pero todavía no me hace caso cuando le explico que ya es grande y que ya debería dormir toda la noche de corrido. El desobediente aún se despierta cada tres horas para comer, y es en esos momentos en los que me pregunto a dónde debo llamar para devolverlo. Pero un rato después cuando vuelve la calma, entonces vuelvo a estar enamorada de este enano que nos ha cambiado la vida.

Gracias a todos por sus saludos, sus mails y mensajes. Ya estaré más organizada en esta nueva tarea de ser madre como para responderles, prometo. Por ahora estoy intentando sobreponerme al tsunami. Y prometo también más fotos a la brevedad (para quienes me tengan en FB, ya hay unas cuentas por ahí).

Por hoy me despido, porque "Pajarito" ya emite sus primeras quejas previas al llanto avisando que su siesta terminó. Ha llegado la hora de su merienda... y con su comida no se jode! En eso debo decir que salió a la madre, ja!

jueves 10 de diciembre de 2009

Y llegamos a término...

Cuando el 3 de Abril el "bichito" éste entraba a mi panza, la gran incógnita pasaba por ver si se iba a quedar ahí. Evidentemente se sintió cómodo, y la canción que le cantamos mamá y papá desde ese día (todos los días religiosamente) lo alentó para quedarse...

Después de ver su corazoncito latir, fuimos tachando los días en el calendario para que pasaran los primeros tres meses. Hicimos fuerza y el tiempo pasó: Poroto decidió darnos una oportunidad, y siguió ahí firme.

De ahí en adelante surgieron muchos temores, pero el más grande siempre tuvo que ver con que no naciera antes de tiempo. Hoy, casi 39 semanas después, podemos dejar oficialmente ese miedo atrás: Bautista ya está en condiciones de nacer cuando él quiera.

De todos modos no parece querer: ayer en el control, el médico me dijo que todavía no hay ningún indicio de que vaya a nacer. Sigue en la posición ideal, pero está agarrado allá arriba y lejos, como quien no quiere salir. Será que, al igual que su madre, está disfrutando de la panza a full!

Indudablemente está escuchando mis ruegos para aguantar hasta pasado el sábado, día de la mudanza. Necesito que esta criatura nazca en un hogar... y no en un depósito de cajas y canastos donde bastante improbable sería poder encontrar un pañal.

Hablando de la mudanza, me despido con esta entrada hasta que el proveedor de Internet disponga terminar el trámite de traslado que pedí, prometido para dentro de dos o tres días (hagamos apuestas... ¿cumplirán?!).

Nos reencontramos entonces en un par de días para compartir los ultimísimos días de la panza, con el combo de miedos y emociones que eso traerá aparejado seguramente.

Un cariño grande a todos y hasta pronto, si Dios quiere! (y si Arnet dispone)

viernes 4 de diciembre de 2009

Semana 37!

El cabezón sigue perfecto. "Es un bebé de libro", dice el médico (mientras la mamá se limpia la baba, orgullosa). Está en la posición ideal, cabeza abajo y con la espaldita para el costado izquierdo. Y el doctor insiste con el parto natural para el 24 de Diciembre... excepto que de la revisación de la semana próxima surja otra cosa.

Yo estoy bien. Lo único que me mata es un gran cansancio. A la tarde sobre todo, siento que me apagan y ya no tengo ganas de moverme más. Pero supongo que será normal: la energía del cuerpo está centrada en otra cosa. También hay que vivir con 10 kg de más que aparecieron casi de golpe, no? Ni hablar un día de calor.

Miedos al parto, no hay todavía. Ansiedad por desalojar al inquilino, la verdad es que tampoco demasiada. Será que sigo disfrutando la panza a full (me sigue resultando un flash sentir y ver esos globos que se forman cuando se mueve, y hasta poder tocarle el talón cuando lo apoya), o será que la ansiedad hoy por hoy pasa por la mudanza, que es inminente y está planeada para el sábado próximo.

La verdad es que todo está maravillosamente bien y sé que así terminará. Este bebé resulto ser un santo, portándose durante el embarazo mejor incluso que su propia madre. Ahora vamos a ver si cuando salga sigue así, o si decide "vengarse" llorando todo el día. En todo caso, mucho no falta para averiguarlo, y estoy a tiempo para ver a quién se lo regalo!!

martes 24 de noviembre de 2009

El último mes?


Más de un mes pasó entre la última entrada y ésta. Pero nada malo sucedió... simplemente, una enorme necesidad de estar "para adentro", y de vivir este momento "en silencio".

Estoy bien. Estamos bien! Bautista ya pesa más de 2.500 kg, y el médico insiste en que la fecha de parto será el 24 de Diciembre. Flor de regalo de Navidad! Ya está para abajo y pega unas patadas hermosas que voy a extrañar.

Qué tonto ésto de pensar en que se extrañará la panza. Digo, se va la panza y llegará el regalo más lindo de la vida: tener a tu hijo en tus brazos. Sin embargo creo que el sentimiento de ¿nostalgia? debe ser natural...

Desde ayer ya estoy en casa disfrutando de mi licencia. Fueron días tan complejos de trabajo los de este último tiempo, que realmente ya necesitaba parar. Ahora, a descansar la cabeza.

Mientras, continuamos con los preparativos en la casa nueva. Intentamos correr a ver si llegamos a mudarnos antes de que el ingrato éste (a quien sigo sin perdonarle que me deje sin el lechón de Nochebuena!) se decida a salir. Ya le compramos su cuna, y hoy definí los colores de su cuarto nuevo.

Es un momento de mucho cambio... quizá también por eso necesité este silencio. Cambio lindo, sin lugar a dudas, pero cambio al fin.

Hoy, a un mes de tenerlo entre nosotros, retomo el contacto con los que estén del otro lado para compartir la última etapa de la panza. Una etapa que realmente fue un placer transitar y que da pena que termine, pero está por terminar! Parece mentira, no? Al menos a mí se me pasó volando...
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PD: En la imagen, Bautista con 2,509 kg en la ecografía de la semana 35, el 17 de Noviembre pasado.

jueves 8 de octubre de 2009

Variadito

Che, estoy bien, eh? Digo, por ahí se preocuparon por la ausencia. Pero todo lo contrario: el nuevo horario laboral reducido me ayudó a desenchufarme, porque además de ser menos horas, me permitió ir saliéndome de la diaria y ocuparme sólo de capacitar a quien me va a reemplazar. Eso me ayudó a no darle bola a nada. Después llego a casa, almuerzo, y duermo toda la tarde como morsa!

Otro tema: empecé el curso de pre-parto. Son cuatro clases, y somos tres parejas. Gracias a Dios sólo tres parejas... porque la sarta de huevadas que yo escuché no tienen nombre, y si fueran más, tiro a alguna embarazada por el balcón. Todas las embarazadas somos así?! Así de pelotudas, digo... y perdón por la "sutileza", pero la cantidad de pavadas que yo escuché no tienen nombre.

Último tema: me tomo algunos días y me hago un viajecito. El último de a dos, supongo. El miércoles próximo estaré por acá, mientras tanto pido disculpas pero no creo que pueda leerlos. No tengo notebook... quizá "algún marido" que me lea por ahí se apiade y lo tenga en cuenta para el día de la madre, verdad? No sé, digo... de pronto, me parece.

Vuelvo el miércoles entonces, día en que me tocará el nuevo control. Esperemos que la jornada reducida, los masajes, los aceites aromáticos y el viaje inclusive (sumados al propio control mental que intenté hacer), hagan que el médico me encuentre mejor. Realmente no tengo ganas de que me mande a hacer reposo total...

Besos gente, y será hasta la vuelta! Cuídense todos y pasen un feliz finde largo.

viernes 25 de septiembre de 2009

Parando la moto...

Los que me leen acá, están al tanto de que en estos últimos días estuve pasando algunos problemas laborales que me tuvieron un "poquito" preocupada.

Aclarando primero (como si hiciera falta) que este hijo fue más que buscado y deseado, la realidad es que llega en un momento complicado. Incertidumbre y caos en la oficina, cambios y despidos de los que debo hacerme cargo por tener justamente 16 personas a cargo. En fin, presión tras presión. De los de arriba, de los de abajo y de los del costado...

Sumemos a eso que en casa estamos en proceso de mudanza, y eso sólo debe ser uno de los hechos más estresantes por los que puede pasar un ser humano.

El punto es que no supe ponerme el límite a tiempo, porque estoy acostumbrada a ir para adelante y aguantar. Pero como bien me dijo alguien, el límite me lo terminó poniendo Bautista, que ya tiene su personalidad bien marcada incluso antes de nacer.

El miércoles en mi último control el obstetra, al revisarme, no me encontró bien. La panza dura, el útero abajo (o arriba, o al costado, qué se yo... la verdad es que yo me asusté tanto que dejé automáticamente de escuchar). Sin que le hubiera explicado nada de mi situación laboral, con sólo tocar la panza determinó que yo era un manojo de nervios. Decir que "me retó" es demasiado fino, porque la verdad es que me recagó a pedos. Y como era previsible, me mandó a hacer reposo.

Desde ayer entonces y por tres semanas hasta nuevo control, sólo puedo trabajar cuatro horas por día, y a la tarde estar en cama. Y aclaró que si sigo así, en tres semanas no me deja trabajar más.

La verdad es que me asusté un poquito, pero bienvenido sea si el susto sirve para tomar conciencia. Porque acá el tema es tomar conciencia: no me tengo que hacer más problemas ni por una hora, ni por dos ni por cuatro. Y la llave para eso, la tengo yo.

Y como hoy directamente me tomé el día entero para tratar de ayudarme a frenar, me voy a la camita pero prometo leerlos de a poquito para ponerme al día.

Besos míos y de Poroto, que patea como un loquito como le gusta a la madre. Se nota que ya aprendió quién manda acá y ahora me hace caso y se mueve... para que yo no tenga dudas de que está ahí, firme junto al pueblo.

PD: la fecha de parto sigue siendo el 24 de Diciembre. El ingrato este me va a dejar sin comer el lechón con rusa y el vitel toné con ensalada waldorf. Cuando lo agarre, lo mato!