
Más de un mes pasó entre la última entrada y ésta. Pero nada malo sucedió... simplemente, una enorme necesidad de estar "para adentro", y de vivir este momento "en silencio".
Estoy bien. Estamos bien! Bautista ya pesa más de 2.500 kg, y el médico insiste en que la fecha de parto será el 24 de Diciembre. Flor de regalo de Navidad! Ya está para abajo y pega unas patadas hermosas que voy a extrañar.
Qué tonto ésto de pensar en que se extrañará la panza. Digo, se va la panza y llegará el regalo más lindo de la vida: tener a tu hijo en tus brazos. Sin embargo creo que el sentimiento de ¿nostalgia? debe ser natural...
Desde ayer ya estoy en casa disfrutando de mi licencia. Fueron días tan complejos de trabajo los de este último tiempo, que realmente ya necesitaba parar. Ahora, a descansar la cabeza.
Mientras, continuamos con los preparativos en la casa nueva. Intentamos correr a ver si llegamos a mudarnos antes de que el ingrato éste (a quien sigo sin perdonarle que me deje sin el lechón de Nochebuena!) se decida a salir. Ya le compramos su cuna, y hoy definí los colores de su cuarto nuevo.
Es un momento de mucho cambio... quizá también por eso necesité este silencio. Cambio lindo, sin lugar a dudas, pero cambio al fin.
Hoy, a un mes de tenerlo entre nosotros, retomo el contacto con los que estén del otro lado para compartir la última etapa de la panza. Una etapa que realmente fue un placer transitar y que da pena que termine, pero está por terminar! Parece mentira, no? Al menos a mí se me pasó volando...
.
PD: En la imagen, Bautista con 2,509 kg en la ecografía de la semana 35, el 17 de Noviembre pasado.
